Uruguay, mayo de 1958: en el Primer Congreso Latinoamericano de Cineístas Independientes realizado por el Departamento de Cine-Arte del SODRE (Servicio Oficial de Difusión Radio Eléctrica de Montevideo), en el ámbito del Segundo Festival de Cine Documental y Experimental, se reconoce “que son comunes los problemas fundamentales en la realización y desenvolvimiento de la cinematografía latinoamericana”. Y se reconoce la necesidad “de un intercambio permanente y el conocimiento entre los cineístas independientes de Latinoamérica”. Entre las cintas se cuentan la brasileña Rio, Zona Norte, de Nelson Pereira dos Santos, la boliviana Vuelve Sebastiana, de Jorge Ruiz y la peruana Carnaval de Kanas, de Manuel Chambi, obras marcadas por una intención documental común. No por la intención de realizar películas documentales, sino de servirse de equipos y procesos de trabajo propios del documental para reinventar la ficción. Entre los participantes, además de Nelson, Ruiz y Chambi, están Danilo Trelles, Leopoldo Torre Nilsson, Rodolfo Kuhn, Alejandro Saderman, Fernando Birri, Patricio Kaulen y, como invitado especial, el impulsor del documental inglés, John Grierson.

Chile, marzo de 1967: Primer Encuentro de Cineastas Latinoamericanos, celebrado en el ámbito del Quinto Festival de Cinema del Cine Club de Viña del Mar. Entre las cintas: Deus e o diabo na terra do sol, de Glauber Rocha; Vidas secas, de Nelson Pereira dos Santos; A falecida, de Leon Hirszman; Viramundo, de Geraldo Sarno; Memória do Cangaço, de Paulo Gil Soares; Tire dié y Los inundados, de Fernando Birri; ¡Aysa! y Revolución, de Jorge Sanjinés. En los debates figura Estética del hambre, presentada por Glauber dos años antes en Italia, en el seminario Terzo Mondo e Communità Mondiale de la Rassegna del Cinema Latino Americano de Génova. Se pone en la mesa de discusión también un documento en el que Alex Viany subrayaba: “empezamos a contar, dispersos en algunas cuantas películas, con los elementos que podrán llevarnos a un cine verdaderamente brasileño” (Cine brasileño: el viejo y el nuevo). Se pone también sobre la mesa de discusiones un testimonio en el que Eduardo Coutinho decía que todos buscábamos “un lenguaje no convencional que, en lugar de contar historias, presentara una reflexión sobre un tema”.

Venezuela, septiembre de 1968: I Muestra del Cine Documental Latinoamericano de Mérida. Entre documentales, como Maioria absoluta, de Leon Hirszman, y películas de ficción, como Ukamau, de Jorge Sanjinés, se confirma la constatación a la que se había llegado un año antes en Viña del Mar: las películas realizadas en distintos puntos de América Latina trabajaban una estructura narrativa idéntica. “Aunque aisladamente, sin conocernos, estábamos todos trabajando en una misma idea, convencidos de un mismo deber”. El deber, según Birri, de “sincronizarse con la realidad, entenderla, analizarla, enjuiciarla, criticarla, expresarla y traducirla en un hecho, un filme”.

Chile, octubre de 1969. Nuevo encuentro en Viña del Mar: Tomás Gutiérrez Alea, Memorias del subdesarrollo y La muerte de un burócrata; Jorge Sanjinés, Yawar Mallku; Glauber Rocha, O dragão da maldade contra o sargento guerreiro; Miguel Littin, El chacal de Nahueltoro; Raúl Ruiz, Tres tristes tigres; Aldo Francia, Valparaíso mi amor; Manuel Octavio Gómez, La primera carga al machete; Fernando Solanas y Octavio Getino, La hora de los hornos y el debate en torno a la idea de Tercer cine. Como invitado especial, uno de los creadores del cine documental, Joris Ivens.

Conviene señalar que el Festival de Cine Documental y Experimental de Montevideo realizó otros dos congresos de cineastas independientes en los siguientes años. Y entre los congresos de Montevideo y el Encuentro de Viña se realizaron en Italia cinco ediciones de la Rassegna del Cinema Latino Americano: las dos primeras en Santa Margherita Liguri, en junio de 1960 y en mayo de 1961; la tercera y cuarta en Sestri Levante en junio de 1962 y junio de 1963. La quinta se llevó a cabo en Génova en enero de 1965 e incluyó en su programa el seminario Terzo Mondo e Communità Mondiale, que agrupó a cineastas y escritores de América Latina, África y Europa.