La fuerte conexión con el Grupo de Cali y la centralidad que el cine y la cinefilia ocupan dentro del mismo son primordiales para los trabajos codirigidos con Mayolo. Puestos en conjunto, Oiga vea (1972), Cali: de película, Asunción (1975) y Agarrando pueblo (1978) anticipan tanto búsquedas individuales como colectivas de Caliwood y del Grupo de Cali. En este punto, quizás conviene aclarar que Caliwood y Grupo de Cali no son necesariamente términos intercambiables. La minuciosa investigación de González Martínez en Cali, ciudad abierta. Arte y cinefilia en los años setenta es una gran suma analítica del trabajo creativo del Grupo de Cali, que se reunió alrededor del espacio independiente Ciudad Solar. Ciudad Solar era una casa de la familia de Hernando Guerrero que al mejor estilo de las comunas hippies de los años sesenta y setenta, se hizo el punto de confluencia para artistas interesados en fotografía, serigrafía, pintura y otras artes.

La cinefilia encontró espacio y depósito en esa casa. En palabras de González, el rebautizo de Cali se debe a que “los protagonistas del propio movimiento cinéfilo, echando mano de los juegos de palabras que los caracterizaban, decidieron llamarla ‘Caliwood’”7González Martínez, Katia. Op. cit., p. 33. . En la entrevista con Pedro Adrián Zuluaga, Ospina agrega que ese mote apareció como un chiste en alguna fiesta y no recuerda si fue invención de Mayolo, Sandro Romero o él. En 1985, Karen Lamassonne sacó una camiseta con la palabra. “Hay una foto muy buena de Barbet Schroeder con esa camiseta que salió en la primera página de La Gaceta de El país, a color. Fue la primera vez que se vio impreso”.8Zuluaga, Pedro Adrián. Op. cit., p. 40.

“Caliwood” es una marca que recorre a la ciudad y su devenir fílmico pero no empieza con el Grupo de Cali pues tiene raíces anteriores. En Cali se ha hecho cine desde la década de 1920; el cine más reciente producido en Cali no siempre tiene que ver con Caliwood o sus huellas. De hecho varios cineastas empiezan a darle muerte al padre, disociándose de ese término. En una definición delimitada, el cine de Caliwood tiene que ver con la producción fílmica de Mayolo y Ospina, el cine club liderado por Andrés Caicedo y algunas extensiones a trabajos de cineastas como las primeras propuestas de Óscar Campo.

En entrevista personal, Ospina aclara que Todo comenzó por el fin sirvió como coyuntura para revisar con cuidado y curar materiales que abarcan desde 1971 y 1991, fechas que él propone “de pronto arbitrarias” pero que, a su modo de ver, redondean el tiempo de existencia del Grupo de Cali. La cita de un poema de Isla Correyero que Ospina presta para el documental describe mejor lo que fue y es el Grupo de Cali: “Todos nosotros. Generación, tribu, conjunto de perdedores que imaginamos la ruina como el más alto honor”.

Las codirecciones con Mayolo se dan entre 1971 y 1978. Oiga vea parte de la exclusión de los cineastas dentro de las filas del “cine oficial”, es decir, los reporteros y el personal técnico presentes para documentar y transmitir los VI Juegos Panamericanos en Cali en 1971, para abordar la exclusión de grandes sectores de la población que no tuvieron acceso a los espectáculos deportivos.