El cine de ficción, con toda la parafernalia técnica y sus altos costos,

siempre ha sido para mi un estado de excepción,

mientras que el documental es un estado de gracia.

luis ospina. “vini, video, vici” (2003)


Pura sangre (1982) y Soplo de vida (1999) son los únicos largometrajes de ficción de Ospina. Pertenecen a géneros diferentes y aparecen signados por la cinefilia de Ospina cultivada como estudiante de cine y como miembro del Grupo de Cali. Junto a Carne de tu carne (1983) y a La mansión de Araucaima (1986) de Carlos Mayolo, Pura sangre conformaría una primerísima trilogía del llamado gótico tropical, derivación del género gótico que ha devenido en una de las marcas de Caliwood.

En un análisis sobre los largometrajes de Mayolo, he tratado de afinar la definición del “gótico tropical” en cuanto el término se ha vuelto rótulo fácil para gran parte de la producción fílmica caleña, y no todo lo que allí se filma cabe en éste. En primer lugar, hay una génesis del término en el interés compartido por Ospina, Mayolo y Caicedo en narrativas del género gótico y en películas sobre vampiros, zombis y otras criaturas de películas de terror y de lo fantástico. Pura sangre y Carne de tu carne están basados en ideas de Andrés Caicedo. En segundo lugar, el gótico como código visual se caracteriza por su vaguedad y amplitud, permitiendo que cada manifestación del mismo lo alimente. Como tal, el término “gótico tropical” resulta de una conversación entre Luis Buñuel y el escritor colombiano Álvaro Mutis en la que Buñuel “discutía si era posible trasladar el gótico inglés a la exuberancia del trópico”13Mayolo, Carlos, ¿Mamá qué hago? Op. cit., p. 118. . Mutis acepta el reto y escribe su novela La mansión de Araucaima, cuyo subtítulo, Relato gótico de tierra caliente, responde desde un primer momento a la inquietud del director español. La adaptación de la novela en 1986 fue comisionada por focine (la extinta Compañía de Fomento Cinematográfico). Mayolo retoma preocupaciones ya latentes en Pura sangre de Ospina y en su primer largometraje, Carne de tu carne (1983). La cultura de la hacienda azucarera, el engranaje socioeconómico del ingenio, la historia de colonialismo y neocolonialismo en la región y el imaginario simbólico de la Violencia 14En el contexto crítico colombiano, Violencia con mayúscula se refiere a la violencia bipartidista de los años cincuenta. colombiana de los años 1950 renuevan los referentes del gótico.

Dentro de esa posibilidad de renovación del gótico, ubico mi propuesta de entender el gótico tropical como una manifestación fílmica que toma constantes dominantes de la tradición gótica y las combina con elementos sociales y culturales característicos de espacios geográficos donde ha florecido la cultura colonial de la hacienda y el latifundio. Como catalizador de metáforas sobre el orden colonial, el “gótico tropical” es un código visual que trae a escena ansiedades y paranoias sobre raza, género y clase, como elementos desestabilizadores del orden económico, social y hegemónico. 15Suárez, Juana, “De casas y haciendas azucareras en el gótico tropical: Carne de tu carne y La mansión de Araucaima”, Cuadernos de la cinemateca, Carlos Mayolo, n.º 21 (2015), p. 51-73. Este artículo fue publicado simultáneamente en Carlos Mayolo. Un intenso cine de autor, Eds. Georgina Hernández Samaniego y Enrique Ortiga Pareja, México, UNAM, 2015, p. 61-82.


Pura sangre es la historia de un agonizante hacendado azucarero que, por prescripción médica, debe recibir transfusiones de sangre únicamente de jóvenes blancos. Bajo esa condición, los enfermeros —contratados por el hijo del magnate— se convierten en vampiros urbanos, que acechan a jóvenes caleños para llevar a cabo la tarea profiláctica que se les asigna, a favor de prolongar la vida del vampiro capitalista. La idea de la “sangre impura” se erige como un elemento que desafía el deseo de inmortalidad (razón de ser del vampiro), así como la supremacía de raza y clase del patriarca. El chivo expiatorio para los crímenes de los enfermeros vampiros es el Monstruo de los Mangones, un indigente negro, cuya inserción en el filme se hace citando la puesta en escena de Luis Alfonso Londoño y textos de Agarrando pueblo, otra vez interpretados por Ramiro Arbeláez16Director de la Cinemateca del Museo La Tertulia de Cali durante 10 años (1977-1986) e integrante del llamado Grupo de Cali. Desde 1980 es profesor de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle. como presunto periodista.

Pura sangre se caracteriza por su estética gore y la presencia de varios dispositivos que, de nuevo, funcionan como prótesis visuales, como extensiones de la mirada: las cámaras de circuito cerrado de vigilancia con las cuales Hurtado ordena pero también espía a la enfermera; las fotografías que captan imágenes de los jóvenes que los enfermeros secuestran, sodomizan y asesinan; el televisor que preside el cuarto del convaleciente con imágenes de Citizen Cane (Ciudadano Kane) de Orson Welles, entre otras referencias fílmicas. Esta historia de decadencia económica y moral de una familia burguesa está tejida sobre mitos populares, crónica roja y rumores entramados en una lógica visual de referentes de cinefilia. Criticada en los años de focine, con el tiempo Pura sangre se ha convertido en una película de culto del “gótico tropical”.

Para su segundo largometraje, Ospina gira hacia su predilección por el cine negro, del cual reconoce un estudio exhaustivo previo al rodaje, con una selección de secuencias de diferentes películas en video. De ahí que planos, secuencias y composiciones de Soplo de vida citen en forma deliberada un canon noir que Ospina mismo sintetiza. Éste va desde el cine negro americano de los años cuarenta y cincuenta (Howard Hawks, Jacques Tourneur, Billy Wilder, Tay Garnett y otros) sin pasar por alto la serie B como el caso de Edgar G. Ulmer, ni el cine “imperfecto” —como lo llama— de Samuel Fuller y Sam Peckinpah. Es un compendio que se extiende a franceses como Pierre Melville y Jean-Luc Godard en sus visitas al género y que no deja de lado las incursiones latinoamericanas en el mismo (Juan Orol y Arturo Ripstein), derivando finalmente en el neo-noir de los Coen, los Pace y los Wachowski 17Ver la cita extensa sobre su relación con el género negro y el trabajo de estos directores en “Mi último soplo. ¿Qué es un soplo de vida?”, Oiga/vea: sonidos e imágenes de Luis Ospina, Cali: Universidad del Valle, 2011, p. 229-245. Originalmente publicado en Número, n.º 23. (septiembre-noviembre 1999). Como la describe el director, ésta es la película de un cinéfilo.