En 2007, Ospina publicó Palabras al viento. Mis sobras completas2Ospina, Luis, Palabras al viento. Mis sobras completas, Bogotá, Aguilar, 2007., memorias sobre su relación con el cine; muchas de las líneas allí consignadas alimentan los textos de Todo comenzó por el fin. Este libro es la contribución de Ospina a la extensa tradición de textos escritos por directores de cine que se capitalizan en memorias, bitácoras, manifiestos, diarios personales, diarios de rodaje y similares. Son obras que dan cuenta de sus procesos creativos y su relación con la historia del cine o del oficio en sí. En perspectiva de esa generación de artistas colombianos, este texto dialoga con un primer libro de Mayolo titulado ¿Mamá qué hago? Vida secreta de un director de cine3Mayolo, Carlos, ¿Mamá qué hago? Vida secreta de un director de cine, Bogotá, Oveja Negra, 2002. y uno más organizado, publicado en forma póstuma bajo el título La vida de mi cine y mi televisión4Mayolo, Carlos, La vida de mi cine y de mi televisión, Bogotá: Villegas Editores, 2008. . Para Mayolo, Ospina no era el editor sino el domador de sus películas. En ese segundo libro, Sandro Romero aparece también como editor/domador de las infinitas apreciaciones, anécdotas e historias del otro director caleño, siempre muy cercano a la experiencia con Ospina y Caicedo. La obra literaria y el corpus de crítica fílmica de Caicedo, por supuesto, son otro referente. Sus textos entran como interlocutor, ya sea como diálogos explícitos o implícitos de Todo comenzó por el fin, tanto en la escritura como en las imágenes.

Con ocasión del título Honoris Causa conferido a Ospina, la Universidad del Valle publicó una antología de trabajos críticos bajo el título Oiga/vea: sonidos e imágenes de Luis Ospina5Oiga/vea: sonidos e imágenes de Luis Ospina, Cali, Programa Editorial Universidad del Valle, 2011., que reúne artículos de prensa y ofrece una partición de su obra desde 1971 hasta 2011.

Durante la época del Cine Club de Cali y cuando existía la revista Ojo al cine, la casa de Ospina en Cali servía como sede de programación y publicación. Allí se fueron apilando afiches, pressbooks y lobby cards de películas de los años cuarenta en adelante que seguían vigentes en Colombia. A esto se fueron adicionando recortes de periódicos sobre cine colombiano, a veces encontrados y fechados por Ospina, a veces recortes que venían en la correspondencia de su madre cuando el cineasta vivía en el extranjero. Se suman también los materiales propios del Cine Club tales como afiches, programas de mano, documentos, fotos, los carteles de La Linterna —una tipografía que hacía los impresos de publicidad— y otros materiales. Sobreviven también colecciones parciales de revistas especializadas como Take one, Hablemos de cine, Film Comment, Cahiers du cinema, Positif y Jeune cinéma, muchas de ellas en tomos que ya Ramiro Arbeláez —también miembro del Grupo de Cali, Caliwood y del Cine Club— había hecho empastar.

Un apartado importante del archivo tiene que ver con Andrés Caicedo. La correspondencia del Cine Club y de la revista Ojo al cine y otras cartas que enviaron Ospina y Caicedo siempre se hicieron con copia a carbón, pensando por adelantado que quizás los destinatarios no habrían de conservar copias.

De Caicedo, Ospina también mantiene artículos de prensa y de revistas, manuscritos del escritor y guiones de cine. Muchos de estos materiales fueron usados para la exposición curada por Ospina “Andrés Caicedo, morir y dejar obra” en la Biblioteca Luis Ángel Arango (2012). Los otros materiales provenían del archivo donado a esa misma biblioteca en 2007 por la familia Caicedo Estela; son archivos que se complementan y conversan pues no hay entre ellos mucha duplicación de materiales.

De Mayolo, por el contrario, Ospina conserva poco. En parte, porque Mayolo no guardaba muchas cosas; en parte, también, porque Beatriz Caballero ha recogido en forma prolija cuadernos, servilletas garabateadas, borradores de guiones, hojas con presupuestos, recortes de prensa, objetos de familia y muchos otros materiales de ese archivo que está en mora de ser organizado para estar a la par con los de Ospina y Caicedo.