JA: Y las estás haciendo todas.


AC: Todas. No, no tengo problema en hacer personajes chicos, grandes, pequeños, transitorios. Francamente me da lo mismo. Me gusta hacerlo, he hecho un rol en Neruda, es una escena.


SB: Lo que me gusta de hacer de hacer el personaje protagonista es que tengo los mismos horarios que el resto del equipo. Me despierto y me voy con el equipo, entonces sientes que perteneces al crew, uno se sabe el nombre de todos. Cuando vas un día, eres como visita. Cuando estás ahí todo el día trabajando es una cosa tan buena...

Sí, la experiencia fue divina. Yo he hecho muchos protagónicos, como Doña Flor, cuando tenía 25, y antes en telenovelas, y al poco tiempo ya mi perfil daba para empezar a interpretar madres (yo no soy madre), después la abuela, y ahora estoy muy próxima de ser una bisabuela.

Cuando llegué a Cannes con la película, después de tanto tiempo, una de las primeras cosas que me preguntaron fue sobre la sexualidad de Clara, y yo respondía: “Mira yo no vine aquí después de veinte años para que ustedes solo hablen sobre eso. Tenemos tantas otras cosas por hablar”. Pero, eso sí, cuando es un hombre que tiene sexo no hay problema.


LG: Ver esa escena y preguntarse por qué ese personaje choca tanto, esa actriz... porque es mujer. Probablemente si fuera un hombre no.


SB: Una pareja de la misma edad, sí, “¡Ay, qué bonito!”, pero una mujer de mi edad teniendo sexo, puramente sexo, sin amor, con un hombre más joven, todos se escandalizan. De eso hablaron mucho, empecé a pensar de dónde partió la idea de que nosotros, los seres humanos, dejamos la sexualidad en casa y vamos a la calle y cuando regresamos nos la ponemos otra vez. Es tan fuerte.


KG: O que deja de existir después de cierta edad. La gente piensa que estos personajes ya no tienen sexo.


SB: En cualquier edad. Cuando se tiene sexo, las personas hablan de sexo... Cuando hay un discurso es normal, una escena, una comida, normal, pero el sexo no, como si no perteneciera a la vida de todas las personas y del ser humano. No sé qué es lo que pasa. Estamos un poco victorianos.


KG: Una última pregunta para cerrar. Si pudieran elegir el siguiente paso en su carrera, ¿qué personaje, qué género, qué tipo de trabajo? ¿Qué elegirías, Alfredo? ¿Qué pedirías?

AC: Un loco más. Estoy especializado, me gusta.


KG: ¿Un loco peligroso, un loco gracioso?


AC: Peligroso.


JA: A mí me pasa un poco lo mismo que a ti. Los últimos años me han llegado personajes muy fuertes, muy dramáticos.


KG: ¿Una comedia tal vez?


JA: Acabo de hacer una comedia salvaje con Alex de la Iglesia y salí más cansada que en los dramas. Pero yo creo que a lo mejor a mí me gusta el drama, entonces con que me sigan llegando personajes de estos, estaré feliz. Me gusta meterme en esas cabezas complejas. Yo pido que a partir de los cuarenta no falte el trabajo.


KG: Hay que hacer un grupo de apoyo internacional a actrices mayores de cuarenta años.


MP: ¡Me apunto!



KG: Sí, nos apuntamos todos. ¿Sonia?


SB: Yo no sé... Lo que me gustaría es trabajar bajo el mismo sistema, no importa si protagonizo o no, pero con el sistema en que trabajamos, donde no hay distinción entre el equipo y los actores. Eso yo no lo comprendo, por qué son las separaciones. Jamás comprendí por qué hay actores y hay equipo.


KG: El “talento”, los actores, va a parte ¿no?


SB: En inglés también se le dice the talent, the actors and the crew. No sé... Lo que sé es que en lo que venga yo tengo que estar de acuerdo con lo que voy a aceptar a hacer, porque respeto mucho a los productores y el esfuerzo de todos los que hacen una película... Pienso que sería mejor para mí hacer otra película en portugués, pero venga de donde venga, soy actriz y ahora ya lo estoy reconociendo porque normalmente digo que no lo soy. Me gusta estar en el set de filmación, es una vida muy buena, me da mucho placer. Y no estar ahí... tampoco es que no pueda vivir ¿sabes?, está bueno si no estoy pero... prefiero estar.


KG: Marisa, que nos has acompañado hoy, ¿tu siguiente movimiento en tu carrera?